Introducción
Suele deberse a la exposición repetida o prolongada a sustancias irritantes o alergénicas, a veces no identificadas, que provoca una inflamación duradera de la piel.
Síntomas
- Engrosamiento de la piel (liquenificación)
- Grietas, a veces dolorosas
- Sequedad intensa
- Picor persistente
- Enrojecimiento menos intenso pero duradero
Causas
- Dermatitis alérgica de contacto no diagnosticada
- Dermatitis irritativa de contacto repetida
- Exposición laboral prolongada
- Cuidados inadecuados o insuficientes
- Contacto continuado con la sustancia responsable
- Lavados frecuentes
- Microtraumatismos cutáneos
- Estrés
Diagnóstico
- La exploración dermatológica
- El análisis detallado de las exposiciones cotidianas y laborales
- La realización de pruebas epicutáneas, imprescindibles para descartar una alergia de contacto asociada
Tratamientos
- Identificación y evitación de los factores desencadenantes
- Tratamientos tópicos adaptados a la gravedad
- Cuidados reparadores intensivos de la barrera cutánea
- Adaptación de los hábitos de vida y laborales
Seguimiento
Búsqueda sistemática de la causa
Instauración de un tratamiento a largo plazo
Educación terapéutica del paciente
Seguimiento dermatológico y alergológico periódico