Introducción
La psoriasis del cuero cabelludo es una enfermedad inflamatoria crónica de origen inmunológico. Se manifiesta con placas rojas cubiertas de escamas gruesas, a veces muy visibles y molestas. Puede aparecer de forma aislada o formar parte de una psoriasis cutánea más extensa. Aunque no es contagiosa, puede tener una repercusión estética, funcional y psicológica importante, lo que justifica una atención dermatológica especializada.
Síntomas
- Placas eritematosas bien delimitadas
- Escamas gruesas, blanquecinas o plateadas
- Picor frecuente, a veces intenso
- Sensación de quemazón o tirantez
- Posible extensión: línea frontal (efecto «casco»), detrás de las orejas, nuca
- línea frontal (efecto «casco»)
- detrás de las orejas
- nuca
- Cabello generalmente conservado
- Posible caída reactiva del cabello (reversible)
Causas
- Predisposición genética
- Estrés psicológico
- Infecciones (sobre todo otorrinolaringológicas)
- Cansancio, sobrecarga
- Algunos medicamentos
- Alcohol, tabaco
Diagnóstico
- El diagnóstico suele ser clínico: exploración dermatológica del cuero cabelludo, análisis del aspecto de las placas y las escamas, búsqueda de afectación asociada (codos, rodillas, uñas), descarte de diagnósticos diferenciales (dermatitis seborreica, tiña)
- Exploración dermatológica del cuero cabelludo
- Análisis del aspecto de las placas y las escamas
- Búsqueda de afectación asociada: codos, rodillas, uñas
- codos, rodillas
- uñas
- Descarte de diagnósticos diferenciales: dermatitis seborreica, tiña
- dermatitis seborreica
- tiña
- Biopsia excepcional en caso de duda
Tratamientos
- Corticoides tópicos adaptados al cuero cabelludo
- Análogos de la vitamina D
- Combinaciones tópicas dirigidas
- Champús queratorreductores
- Tratamientos sistémicos en las formas graves o extensas
- Protocolos capilares periódicos
- Evitación de productos irritantes
- Control de los factores desencadenantes
- LED de uso médico (efecto antiinflamatorio)
- Fototerapia dirigida en algunos casos
- Protocolos combinados personalizados
- controlar la inflamación
- reducir las escamas
- espaciar los brotes
Seguimiento
Consulta dermatológica especializada
Evaluación de la gravedad y de la repercusión funcional
Puesta en marcha de un protocolo personalizado
Seguimiento periódico para ajustar el tratamiento
Enfoque global a largo plazo