Introducción
Los léntigos solares, conocidos comúnmente como manchas marrones o manchas solares, son trastornos pigmentarios benignos relacionados con la exposición crónica a la radiación ultravioleta. Suelen aparecer con la edad en las zonas fotoexpuestas y reflejan un envejecimiento cutáneo inducido por el sol.
Síntomas
- Manchas marrones o marrón oscuro, bien delimitadas
- Tamaño variable, desde unos milímetros hasta varios centímetros
- Superficie plana, sin relieve
- Localización frecuente: cara, manos, escote, hombros, antebrazos
- Ausencia de dolor, prurito o inflamación
- Aumento progresivo de su número con el tiempo
Causas
- Exposición solar crónica y repetida
- Envejecimiento cutáneo (fotoenvejecimiento)
- Mayor riesgo en los fototipos claros
- Antecedentes de exposiciones solares intensas
- Ausencia o insuficiencia de fotoprotección
- Predisposición genética
Diagnóstico
- La exploración clínica dermatológica
- La evaluación de la morfología y el color de las lesiones
- La dermatoscopia en caso de duda diagnóstica
- El descarte de otras lesiones pigmentadas (nevus, queratosis, lesiones sospechosas)
Tratamientos
- Cremas despigmentantes de uso médico
- Retinoides tópicos
- Cuidados dermocosméticos antimanchas
- Láseres pigmentarios médicos (tratamiento de referencia)
- IPL médica (luz pulsada intensa)
- Peelings químicos superficiales o medios
- Crioterapia dirigida (en algunos casos)
- LED de uso médico como complemento
Seguimiento
Una evaluación precisa del tipo de mancha pigmentaria
La elección de la tecnología más adecuada
Una fotoprotección diaria estricta
Un seguimiento dermatológico para prevenir las recaídas