Introducción
Una atención precoz permite limitar los riesgos y acompañar al niño y a su familia con total seguridad.
Síntomas
- Enrojecimiento de la piel, urticaria, empeoramiento del eccema
- Hinchazón (edema) de labios, párpados o cara
- Vómitos, diarrea, dolor abdominal
- Rechazo de alimentos, llanto recurrente después de las comidas
- Tos, sibilancias, dificultad para respirar
- Malestar general, palidez
- En las formas graves: reacción anafiláctica
Causas
- Reacción inmunológica mediada por IgE
- Inmadurez del sistema digestivo e inmunitario
- Antecedentes familiares de atopia (eccema, asma, rinitis alérgica)
- Introducción de determinados alimentos en el lactante
- Reacciones cruzadas (menos frecuentes en el niño pequeño)
Diagnóstico
- Entrevista detallada con los padres
- Análisis de la relación temporal entre la ingestión y los síntomas
- Exploración clínica del niño
- Prick test cutáneos adaptados a la edad
- Determinación de IgE específicas
- Pruebas de provocación oral si es necesario, realizadas en un entorno médico seguro
Tratamientos
- Eliminación selectiva del alimento responsable
- Sustituciones nutricionales adecuadas (crecimiento, equilibrio de la dieta)
- Tratamiento de las reacciones agudas (antihistamínicos, corticoides)
- Prescripción de adrenalina autoinyectable si hay riesgo de reacción grave
- Información y formación de los padres y del entorno (guardería, colegio)
- adrenalina autoinyectable
Seguimiento
Confirmar o descartar una alergia alimentaria
Evitar dietas de exclusión innecesarias
Garantizar un crecimiento armonioso
Organizar un seguimiento adaptado a la evolución del niño