Introducción
El níquel es la causa más frecuente, seguido del cromo y el cobalto. Las lesiones aparecen tras el contacto repetido o prolongado con objetos metálicos de uso cotidiano o en el entorno laboral.
Síntomas
- Enrojecimiento bien delimitado en la zona de contacto
- Picor intenso
- Placas eccematosas, vesículas
- Exudación y costras en la fase aguda
- Engrosamiento y grietas en la fase crónica
- Localizaciones frecuentes: manos, muñecas, lóbulos de las orejas, cuello, abdomen (hebillas, cinturones)
Causas
- Níquel
- joyas, relojes, botones, cremalleras, teléfonos
- Cromo
- cemento, cuero, productos industriales
- Cobalto
- aleaciones metálicas, herramientas
- Exposición prolongada o repetida
- Entorno laboral frecuente (construcción, industria, peluquería)
Diagnóstico
- Anamnesis dirigida (objetos que se llevan puestos, actividad laboral)
- Exploración dermatológica
- Pruebas epicutáneas (pruebas del parche) que incluyen metales
- Lectura a las 48–72 horas
- Identificación precisa del metal responsable
Tratamientos
- Evitación estricta del metal alergénico
- Sustitución por materiales hipoalergénicos
- Corticoides tópicos durante los brotes
- Emolientes para reparar la barrera cutánea
- Adaptaciones en el trabajo si es necesario
Seguimiento
Identificar el metal responsable
Prevenir la cronificación de las lesiones
Evitar las recurrencias
Mejorar la calidad de vida de forma duradera