Introducción
Su evolución es lenta y su potencial metastásico es excepcional, pero puede ser localmente destructivo si no se trata. Un diagnóstico y un tratamiento precoces permiten la curación completa en la gran mayoría de los casos.
Síntomas
- Pequeña lesión perlada o translúcida
- Nódulo rosado de superficie brillante
- Lesión con costra que no cicatriza
- Herida crónica, a veces ulcerada
- Telangiectasias visibles en la superficie
- Pequeños sangrados repetidos
- Habitualmente indoloro
- nariz
- párpados
- mejillas
- frente
- orejas
- cuero cabelludo con calvicie
Causas
- Exposición crónica a los rayos UV
- Quemaduras solares repetidas
- Fototipo claro
- Edad avanzada
- Sexo masculino
- Antecedentes personales de cáncer de piel
- Inmunodepresión
Diagnóstico
- Exploración dermatológica especializada
- Dermatoscopia (estructuras características)
- Biopsia cutánea o extirpación diagnóstica
- Estudio de extensión innecesario en la mayoría de los casos
- Lesión persistente > 1 mes
- Crecimiento lento pero continuo
- Sangrados repetidos
- Ulceración central
Tratamientos
- Extirpación quirúrgica convencional
- Cirugía micrográfica (casos seleccionados)
- Reconstrucción si es necesario
- Tratamientos tópicos específicos (formas superficiales)
- Crioterapia (formas limitadas)
- Radioterapia en situaciones concretas
- Terapia fotodinámica (TFD) para algunas formas superficiales
- Láseres dermatológicos seleccionados
- LED de uso médico como apoyo a la cicatrización
- erradicación completa del tumor
Seguimiento
Consulta dermatológica especializada
Confirmación histológica
Elección terapéutica individualizada
Tratamiento precoz y completo
Seguimiento periódico para detectar recidivas o nuevas lesiones