Introducción
La dermatofitosis del cuero cabelludo, llamada tiña, es una infección por hongos contagiosa que afecta principalmente a los niños. Está causada por dermatofitos (con mayor frecuencia Microsporum o Trichophyton) y afecta al cabello y al cuero cabelludo. Sin tratamiento, puede provocar una alopecia persistente, a veces cicatricial en las formas inflamatorias.
Síntomas
- Placas descamativas en el cuero cabelludo
- Zonas de alopecia localizada
- Cabellos rotos muy cortos (cabellos «tonsurados»)
- Prurito variable
- Enrojecimiento local
- Posible forma inflamatoria dolorosa (querion)
- Exudado o costras en las formas graves
- Posibles adenopatías cervicales
Causas
- Infección por dermatofitos (Microsporum canis, Trichophyton tonsurans, etc.)
- Transmisión
- Contacto directo entre niños, contacto con animales (gatos, perros), objetos contaminados (cepillos, gorros, almohadas)
- Contacto directo entre niños
- Contacto con animales (gatos, perros)
- Objetos contaminados (cepillos, gorros, almohadas)
- Favorecida por la convivencia estrecha y la vida en colectividad
Diagnóstico
- Diagnóstico clínico orientativo
- Estudio micológico imprescindible: toma de muestra de cabellos, examen directo y cultivo
- Toma de muestra de cabellos
- Examen directo y cultivo
- Lámpara de Wood útil para algunas especies (Microsporum)
- Diagnóstico diferencial con: alopecia areata, psoriasis del cuero cabelludo, dermatitis seborreica
- Alopecia areata
- Psoriasis del cuero cabelludo
- Dermatitis seborreica
Tratamientos
- Antifúngicos orales (griseofulvina, terbinafina según la especie)
- Duración
- De 4 a 8 semanas según la forma y el germen
- Champús antifúngicos para reducir la contagiosidad
- Detección y tratamiento de los contactos
- Desinfección de la ropa, gorros y cepillos
- Exclusión escolar temporal según las recomendaciones
- Ninguna tecnología instrumental
- Atención dermatológica médica especializada
- obligatoriamente sistémico
Seguimiento
Atención dermatológica imprescindible
Coordinación con la familia y el colegio
Seguimiento clínico y micológico hasta la curación
Prevención de las formas inflamatorias y cicatriciales