Introducción
La detección y el tratamiento precoces condicionan el pronóstico.
Síntomas
- Lesión indurada, a veces dolorosa
- Placa o nódulo rojo y engrosado
- Costras persistentes, fisuras
- Úlcera o herida que no cicatriza
- Sangrado ante el menor traumatismo
- Crecimiento progresivo, a veces rápido
- Posibles adenopatías regionales en las formas avanzadas
- cara
- cuero cabelludo con calvicie
- labios (sobre todo el inferior)
- orejas
- dorso de las manos
- antebrazos
Causas
- Exposición solar acumulada
- Queratosis actínicas previas
- Fototipo claro
- Edad avanzada
- Sexo masculino
- Inmunodepresión (trasplante, tratamientos inmunosupresores)
- Cicatrices crónicas, heridas antiguas
- Infecciones víricas oncogénicas (VPH, en algunos contextos)
Diagnóstico
- Exploración dermatológica especializada
- Dermatoscopia que orienta la sospecha
- Biopsia cutánea o extirpación para confirmación histológica
- Evaluación de la profundidad y de los factores de gravedad
- Estudio de extensión si hay criterios de riesgo (formas invasivas)
- Tamaño grande
- Espesor tumoral elevado
- Localización de riesgo (labio, oreja)
- Dolor, parálisis local
- Paciente inmunodeprimido
Tratamientos
- Extirpación quirúrgica completa con márgenes adecuados
- Cirugía micrográfica
- Radioterapia adyuvante o exclusiva (situaciones específicas)
- Tratamientos tópicos solo para lesiones superficiales muy limitadas
- Linfadenectomía si hay afectación regional
- Terapia fotodinámica (formas superficiales precoces)
- Láseres dermatológicos seleccionados
- LED de uso médico como apoyo a la cicatrización y antiinflamatorio
- erradicación completa y rápida
Seguimiento
Consulta dermatológica especializada urgente
Confirmación histológica
Estrategia terapéutica individualizada
Coordinación multidisciplinar si es necesario
Seguimiento periódico prolongado para detectar recidivas y metástasis