Introducción
Los nevus pigmentados, conocidos comúnmente como lunares, son lesiones cutáneas muy frecuentes y casi siempre benignas. Corresponden a una proliferación localizada de melanocitos y pueden estar presentes desde el nacimiento o aparecer a lo largo de la vida. Su vigilancia dermatológica es fundamental para detectar cualquier cambio sospechoso.
Síntomas
- Mancha o lesión pigmentada, plana o ligeramente elevada
- Color variable: marrón claro, marrón oscuro, a veces negro
- Tamaño generalmente estable
- Bordes regulares en la mayoría de los casos
- Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo
- Ausencia de dolor o de picor
Causas
- Factores genéticos
- Acumulación localizada de melanocitos
- Aparición progresiva durante la infancia y la edad adulta
- Influencia de la exposición solar en el número de nevus
Diagnóstico
- La exploración clínica dermatológica
- El análisis del tamaño, el color y los bordes
- La dermatoscopia, herramienta esencial para evaluar la estructura del nevus
- La vigilancia a lo largo del tiempo
Tratamientos
- Vigilancia clínica periódica
- Extirpación quirúrgica en caso de duda diagnóstica o de molestia funcional
Seguimiento
Una valoración dermatológica personalizada
Una vigilancia adaptada al perfil del paciente
Información clara sobre los signos de alarma
Una decisión médica en caso de cambio sospechoso