Eccema de invierno: por qué vuelve y cómo adelantarse
El frío y la calefacción resecan la barrera cutánea. Tres medidas sencillas, que conviene empezar antes de que aparezcan las primeras placas.
La dermatitis atópica no es una alergia al frío. Es una barrera cutánea frágil que el invierno pone a prueba: el aire exterior es seco, y el aire interior con calefacción lo es aún más.
Qué ocurre en la piel
La capa córnea pierde más agua de la que retiene. Los irritantes penetran, la inflamación se instala y el picor mantiene el ciclo.
Tres medidas que empezar en octubre
- Un emoliente por la mañana y por la noche, en todo el cuerpo, aunque no haya placas.
- Una ducha corta y templada, con un pan dermatológico sobregraso.
- Ropa de algodón en contacto con la piel.
Cuándo consultar
- Si las placas supuran o se cubren de costras amarillentas
- Si el picor no le deja dormir
- Si las cremas habituales ya no son suficientes
Un eccema bien tratado antes del invierno necesita menos corticoides durante el invierno.